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NO PIERDAS EL TIEMPO SOÑANDO EN TU CASA PERFECTA, CONVIERTE LA TUYA EN PERFECTA.

Construirte la casa de tus sueños, buscar esta distribución perfecta para ti y los tuyos, donde la vida será más fácil, más feliz, más cómoda, ¡¡más de todo!!

Una casa vanguardista equipada con las últimas tecnologías, con espacios abiertos y amplios, con un hermoso jardín con piscina a ser posible y un gran porche con barbacoa para celebrar comidas con amigos cada fin de semana.

Sí, todo esto suena muy idílico aunque no al alcance de todos, claro. Pero en muchas ocasiones he visto como esta casa puede convertirse en una carga antes que en un hogar.

La magia para diferenciar una cosa de la otra es la manera de relacionarte con ella, no la casa en sí.

Y esta magia la puedes conseguir en un piso de 70 m² o en una casa de 300 m², porque el bien estar y el buen vivir depende de ti.

Hacer que las tareas del día a día sean cómodas, rápidas y agradables de realizar es más sencillo de lo que crees.

Para conseguirlo solo hay un secreto: “un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio”. Y yo añadiría: “y tener las cosas que realmente quieres y necesitas”.

Esto es lo que realmente da paz. Es cierto que el acumular forma parte del ser humano, como seres emocionales tendemos a dar también significado emocional a los objetos, ya sea por ser recuerdos familiares o por ser recuerdos de experiencias vividas. Esto, sin exceso, puede ser positivo.

Pero también se puede convertir en negativo y peligroso si nos convertimos en personas insaciables e incapaces de renunciar a objetos de cualquier índole que creemos necesitar.

El deshacerte de objetos innecesarios, limpiar, ordenar, organizar, te ayuda a estar más relajado, más ilusionado, menos esclavo de tus propias pertenencias. Lo que hace bajar la ansiedad, bajar la frustración por no conseguir tener más y más cosas y sube la autoestima por ser capaz de vivir con menos.

Sin caer en el error de convertir tu casa en un espacio frío y sin personalidad. Es muy importante no confundir términos tipo “menos es más, vivir una vida minimalista, despojarse de lo que no sea esencial, etc.”

Este movimiento se puede convertir en un arma de doble filo, ya que puede esclavizarte del mismo modo que el acumular en exceso. Puede llegar un momento que te sientas culpable por desear algo, por hacer algún cambio decorativo, por comprar aquel objeto que te enamora…… No hay que rozar nunca los extremos, sino conseguir el equilibrio entre tú y tus cosas.

Para ello es necesario tener una serie de conocimientos de distribución y organización práctica.

Esto no depende de los metros de una casa. Puedes tener mucho espacio y no conseguir que este fluya en tu beneficio, sino todo lo contrario, ser tú el que debe adaptarse al espacio causándote un trabajo extra.

Por otra parte, los que somos padres y madres, sabemos que el repetir continuamente frases tipo: “ordena tu habitación”, “no dejes la mochila en el suelo de la entrada”, “pon la ropa sucia en el cesto”, etc. hace el efecto contrario, ya que llega un momento que ni nos oyen.

El fin de este trabajo es conseguir que sea algo fácil y natural para cada miembro que habita en la casa, hay que evitar las típicas discusiones por la falta de colaboración y convertir estratégicamente las tareas en algo tan simple que se hagan sin pensar.

Te puedo ayudar a que sea posible tener tu casa lo más adecuada, limpia, cómoda y bonita con el mínimo esfuerzo diario. Optimizar al máximo el espacio y buscar el sitio adecuado a para cada tarea y cada objeto.